El Nacional de Enduro volvió a la acción este pasado fin de semana en Infiesto, Astúrias. Las polvorientas especiales de la última prueba celebrada en Espluga de Francolí dejaron paso a un terreno mucho más embarrado y resbaladizo, con una carrera que de nuevo contaba con una única jornada puntuable. El equipo Pont Grup Yamaha estaría representado por el actual líder de la categoría E2 Cristóbal Guerrero, a quién aún no pudo unirse su hermano Víctor, quién sigue en proceso de recuperación de la lesión de rodilla que se produjo en Valverde del Camino.

Guerrero y su WR450F llegaban invictos a la cita asturiana, acumulando en su casillero 125 puntos de 125 posibles, con 21 de margen sobre su más inmediato perseguidor en la provisional del Campeonato. La jornada arrancó bien, con tiempos competitivos y disputándose con Jaume Betriu (KTM) los mejores tiempos parciales en cada una de las pasadas por los distintos tramos cronometrados.

Un par de caídas alejaron progresivamente a Guerrero del primer puesto, pero sin que estas hicieron mella en su pilotaje, sus tiempos seguirían siendo igual de competitivos a lo largo del día. Gracias a ello, no vio amenazada la segunda posición y se aseguró de este modo una buena suma de puntos para el Campeonato en el que aumenta incluso su distancia con respecto a Schareina (Husqvarna), segundo clasificado, a 23 puntos.

En la Scratch del fin de semana esos pequeños percances no le posibilitaron estar en el podio asturiano, acabó cuarto, pero sí le permiten mantenerse en las posiciones de cabeza en la general, ahora es tercero a escasos 5 puntos del líder.

El Campeonato de España de Enduro se toma ahora un respiro. La acción regresará en octubre con la segunda cita en tierras catalanas de la temporada, será en Solsona para luego disputar la última del año en Pontevedra el primer fin de semana de Noviembre.